Perú


Su nombre oficial es República del Perú. Este país está ubicado al oeste de América del Sur y su capital es Lima. Cuenta con un sistema político regido por una república unitaria, representativa, descentralizada y presidencialista, con un sistema multipartidista.

Al igual que su abundancia en biodiversidad y ecosistemas, se desataca su riqueza multilingüe, tomando en cuenta que el español es su idioma oficial, coexistiendo con el quechua, el aimara y varias otras lenguas nativas.

Actualmente, posee 32.162.184 habitantes (INEI 2018), siendo hombres el 27,6% de la población urbana menor de 15 años, el 63,6% de la población de 15 a 64 años y el 8,8 % de la población de 65 y más años.

En el área rural, el 34,6% de la población menor de 15 años es masculina. Mientras que, en la población de 15 a 64 años la proporción es 55,7% masculina y 9,7 % masculina en la población de 65 y más años (ENDES, 2018).


Al igual que en otros países de Latinoamérica, en Perú las agresiones y crímenes de odio contra personas LGBTI+ continúan produciéndose, incluso en un escenario de impunidad pese a que el marco legal garantiza la no discriminación, a través del Decreto Legislativo N° 1323, en su Artículo 323 “Discriminación e incitación a la discriminación”.

De acuerdo al Informe Defensorial °175 “Derechos Humanos de la Población LGBT”, en los últimos años se han reportado 38 muertes violentas de personas LGBTI+: 14 en el año 2012, 12 en el 2013 y 12 en el 2014. Otras fuentes de la sociedad civil indican que desde el año 2008 se cometieron 99 «crímenes de odio».

Por otra parte, según la Primera Encuesta Virtual para personas LGBTI (INEI 2017), el 63% de los participantes manifestaron haber sido víctimas de algún acto de discriminación y/o violencia. Los escenarios donde ocurrieron estos hechos han sido principalmente los espacios públicos (65,6%).

No obstante, estas cifras son limitadas para abordar a profundidad la compleja situación de violencia sufrida por la población LGBTI+, ya que no existen estadísticas ni información suficiente.

En cuanto al matrimonio igualitario, este no es legal en Perú, existiendo sí una fuerte demanda por parte de activistas LGTBI+ para que se legalice bajo la figura de la unión civil.


Según Onusida, la prevalencia del VIH en la población gay y de hombres que tienen sexo con hombres (HSH) en Perú es del 15,2 %. Desde el 2010, las nuevas infecciones por VIH han aumentado en un 24% y las muertes relacionadas con el sida han aumentado en un 14%.

Desde 2006, Perú ha cubierto los costos de su respuesta al sida, siendo las prioridades actuales cerrar las brechas en la atención continua del VIH (especialmente el acceso a las pruebas y la retención en la atención), construir la sostenibilidad de la prevención del VIH y eliminar el estigma y la discriminación.

En el Informe Defensorial N°175 “Derechos Humanos de la Población LGBT” se especifica que la principal vía de transmisión de los casos de VIH/Sida es la sexual (97%) y afecta mayormente a ciertos sectores de la población. En ese sentido, un HSH tiene 33 veces más probabilidades de adquirir el VIH que una persona de la población general.

En este contexto, el Estado promueve la estrategia de la Atención Médica Periódica (AMP), que orienta una oferta de servicios para la atención en ITS y VIH/Sida a los HSH y mujeres trans, así como a las y los trabajadoras sexuales (TS).

Sin embargo, la falta de infraestructura, reactivos de laboratorio, personal capacitado y sensibilizado; la atención centrada solamente en las ITS y VIH (sin considerar la importancia de una atención integral) y la ausencia de horarios adecuados son barreras que impiden que la población clave acceda a dichos servicios. (Informe Defensorial N°175).

De este modo, se precisa el refuerzo de las acciones orientadas a incrementar la cobertura y el acceso a los servicios de prevención y tratamiento de la población HSH y trans.

Para ello, en primer lugar, se requiere de una mayor asignación presupuestaria, horarios de atención adecuados, provisión de servicios integrales de salud para personas LGBTI+ viviendo con VIH/Sida, además de persistir en el combate contra el estigma y discriminación existentes, que ponen en riesgo la vida de las personas.