Panamá


Se encuentra en el sureste de América Central y cuenta con una población de aproximadamente 4,099,000 habitantes, de los cuales la mitad son hombres y, a su vez, alrededor de 2 millones son menores de 35 años, lo que se traduce en que la mitad de la población está constituida por jóvenes.

El nombre oficial del país es República de Panamá y su capital es Ciudad de Panamá. El sistema político está regido por una democracia constitucional de república centralizada, mientras que el idioma oficial en es el español, aunque muchos panameños hablan inglés además de otras lenguas indígenas.

En cuanto a la economía, en los últimos años se han destacado los avances en el combate a la pobreza, aunque prevalece la desigualdad.

De acuerdo a datos del Banco Mundial, el acceso a los servicios básicos no es universal y depende de factores como la ubicación geográfica, niveles educativos, etnicidad e ingresos de los hogares. Por ejemplo, la esperanza de vida en los hombres y mujeres indígenas que viven en sus territorios (67,75) es de 11 años menos que el resto de la población (79); y la tasa de mortalidad materna es cinco veces mayor en las mujeres indígenas que habitan en sus territorios que el promedio nacional de todas las mujeres (462 vs. 80 por cada 100,000 partos).


La prevalencia de la desigualdad existente no solo impacta en el acceso a los servicios básicos, sino también en la calidad de vida de las comunidades LGBTI+ y en el pleno ejercicio de sus derechos.

En efecto, las acciones promovidas desde el Estado para proteger a la población gay son nulas y no existen leyes específicas orientadas a la población HSH (hombres que tienen relaciones sexuales con hombres).

Tampoco está permitido el matrimonio igualitario, no obstante, actualmente se espera que la Corte Suprema de Justicia emita una sentencia por una demanda de inconstitucionalidad al código de la familia, ya que cuatro parejas que contrajeron matrimonio fuera del país desean obtener dicho reconocimiento en Panamá, lo cual podría constituir una antesala para la aprobación del Matrimonio Igualitario.

Por otra parte, pese a los tres intentos realizados para ingresar a la Asamblea Nacional un proyecto de Ley Anti Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género, aún no se han obtenido legislaciones específicas que garanticen protección alguna.

Lastimosamente, tampoco existen estadísticas específicas acerca de crímenes de odio ejecutados contra la población LGBTI+ en Panamá.

Pese a todo, el movimiento sigue en pie y cada año celebra el Gay Pride, que se ha posicionado como uno de los eventos cumbres del mes de junio, en la Ciudad de Panamá. La mayoría de las acciones se realizan mediante la ayuda internacional que llega al país, la cual es escasa atendiendo a que Panamá se considera un país de renta alta.


Según el último estudio realizado por ONUSIDA en el 2017, la prevalencia del VIH en los HSH es del 21%; un alto porcentaje que surge a consecuencia de las limitaciones existentes en el país respecto a educación sexual.

Si bien las personas con VIH reciben atención y medicamentos, desde el año 2016 existe un desabastecimiento intermitente de las terapias, poniéndose en riesgo la adherencia al tratamiento y por ende la vida de los pacientes.

En el 2018 se presentó la Ley N° 40, una actualización de la vigente Ley 3 de VIH, que finalmente llegó con baches y vacíos que provocaron que la herramienta legislativa se transforme en un arma de doble filo para las personas con VIH. Ante esto, las organizaciones panameñas se abocan a atender la situación, plantear posibles soluciones y ejecutar el estudio “Estigma y Discriminación para personas con VIH”, realizado junto a la GNP+.