EEUU


Los Estados Unidos de América (United States of America) se encuentran ubicados en la región de América del Norte, junto con Canadá, país con el que limita al norte, y con México, país con el que limita al sur. En contra de la creencia general, el país no cuenta con un idioma oficial, aunque la vasta mayoría de su población y los negocios de estado se realizan en inglés. Algunos estados, de manera autónoma han declarado dicha lengua como su idioma oficial, pero otros como Hawái incluyen al hawaiano como una de las dos lenguas oficiales (al lado del inglés). El Estado Libre y Asociado de Puerto Rico usa como lenguas oficiales el español y el inglés.

La población latina (denominada en documentos oficiales como los del Censo, población hispano-latina, para incorporar a todos los hispanohablantes) ha crecido hasta constituir casi la quinta parte de la población nacional (17.6% en 2015), y el idioma español ha alcanzado una gran prominencia en el país. En varios estados existen barrios enteros en los que el español se ha convertido en la lengua franca (por ejemplo en Arizona, Texas, Nuevo Mexico, Florida, Illinois, California, Nueva York, Nueva Jersey, Virginia, Maryland y el Distrito de Columbia, entre otros). De acuerdo con datos censales, alrededor del 31% de los Latinos que residen en los Estados Unidos no hablan inglés con suficiente fluidez.

Hasta agosto del 2019, la población estimada del país es de 331 915 422 personas, de las cuales 163 857 832 (el 49.4%) son varones. La edad media de la población masculina es de 37.6 años. La población latina está constituida mayoritariamente por personas de origen mexicano (60%) ya sea migrantes recientes o nacidos en el país con antepasados del país vecino del sur. El resto (40%) son migrantes del Caribe (República Dominicana y Cuba, así como ciudadanos estadounidenses que han migrado de Puerto Rico al continente). Adicionalmente se encuentran migrantes de América Central y América del Sur. En fechas recientes, la migración desde América Central se ha incrementado por causa de la violencia en varios de los países de esa región. En décadas pasadas hubo un éxodo importante, también desde América Central por causa de las revoluciones y contrarrevoluciones que impactaron la productividad, seguridad y calidad de vida de las personas.

Existe evidencia documental de que la población latina es comparativamente más joven que otras en el país, tiene un nivel de escolaridad más bajo, su posición financiera es peor que la de muchos otros grupos. En una encuesta Gallup en 2012 el 4% de las personas entrevistadas (121 mil) se identificaron con miembro del colectivos LGBTI+, lo que coincide con los datos de la Encuesta Nacional Americana de Salud (1990-1992); la Encuesta Nacional de Salud y Vida Social (1992), el estudio realizado por el Instituto Guttmacher, que ubican la proporción de HSH entre un 3.5 y 4.9% del total de la población masculina adulta.


Las leyes que condenaban la homosexualidad como un delito (“sodomía”) han sido derogadas en la mayoría de los estados de la unión, por lo que ningún hombre adulto puede ser legalmente procesado por tener relación sexual consensual con otro hombre adulto en esos estados. Desafortunadamente, 16 de los territorios (la mayoría dentro de la subregión conocida como el “cinturón bíblico”) se han rehusado a aceptar una decisión federal y se obstinan en mantener una legislación penalizadora. Esos estados son: Alabama, Carolina el Norte, Carolina del Sur, Florida, Georgia, Idaho, Luisiana, Maryland, Massachusetts, Michigan, Minnesota, Mississippi y Oklahoma. Tres estados centran su esfuerzos en penalizar las relaciones entre hombreS y esos son: Kansas Kentucky y Texas.

La decisión federal de despenalizar las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo fue tomada por la Suprema Corte de Justicia en el fallo del 26 de junio del 2003 (fallo en el caso Lawrence contra Texas). El fallo de los magistrados va más allá de despenalizar la actividad sexual consensual entre dos hombres adultos. El fallo establece que la actividad sexual entre adolescentes de edades próximas y por mutuo consentimiento es legal en todo el país.

Desde el 26 de junio del 2015, todos los estados deben otorgar licencias de matrimonio y reconocer de manera igual a los heterosexuales, los matrimonios entre personas del mismo sexo. Este fallo de la Suprema Corte resulta del fallo en el caso Obergefell contra Hodges. La importancia de este fallo es que está basado en XIV Enmienda de la Constitución del país (del 9 de julio de 1868, el cual ampara los derechos de los ciudadanos y decreta la igualdad ente la ley de todas las personas). El fallo reconoce también el derechos de las parejas del mismos sexo a adoptar. Los crímenes que tengan por motivo el odio por orientación sexual o identidad de género se persiguen de conformidad con la Ley de Prevención de Crímenes de Odio del 2009, que fue propuesta a raíz de varios crímenes de odio, como el asesinato de Matthew Shepard.

El panorama político de conservadurismo, prejuicio, ignorancia, homofobia y xenofobia por el que el país está atravesando impone una carga en la calidad de vida, la seguridad y el bienestar de la población latina. En muchos sitios, incluyendo los medios electrónicos las personas son hostigadas o francamente atacadas verbal y hasta físicamente por hablar español. Para los hombres latinos gay puede ser altamente estresante socializar en este ambiente en el que, como puede recordarse, un tiroteo con gran cantidad de víctimas ocurrió en un bar gay con clientela latina. Las leyes y la corrección política pueden ser una barrera de protección para la población gay latina en el país, pero el ambiente de odio estructural ha contribuido a aumentar todas las vulnerabilidades del grupo.


La epidemia de VIH ha impactado de manera desproporcionada a la población de hombres gay y bisexuales en el país (90 % de las nuevas infecciones). Sin embargo, algunas poblaciones se encuentran más afectadas que otras. Cerca de la quinta parte de casos nuevos que se diagnostican en el país se ubican dentro de la población de hombres Latinos gay, en particular en el grupo de 25 a 34 años (seguido de muy cerca por el colectivo de 15 a 24 años). De acuerdo con los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC) el riesgo que un hombre Latino tiene de contraer el VIH a lo largo de la vida es de 1 en 48. Del total de personas que viven con VIH en los Estados Unidos cerca del 24% son Latinos, la inmensa mayoría hombres.

En virtud de que el sistema legal en los Estados Unidos es extraordinariamente litigioso (una ofensa real o percibida puede derivar en una demanda con reclamo de reparación de daños, a veces mediante sumas elevadas). Por esta razón, las personas suelen abstenerse de discriminar u ofender a otros. La excepción ocurre cuando se percibe que la tercera persona no tiene el poder, control, recursos o conocimientos necesarios para defenderse. Es posible que existan casos de discriminación que pasan inadvertidos porque las personas no los reportan. Es importante mencionar que 13 estados criminalizan el sexo anal si una de las personas vive con VIH y no lo informa a la pareja sexual.

La ley que protege contra la discriminación a personas que viven con VIH se encuentra bajo la Sección 504 del Acta de Rehabilitación de 1973 y del Acta de Americanos con Discapacidades de 1990.

En el país, el Estado delega al sector privado la responsabilidad por la atención de las personas por lo que puede decirse que el sistema de salud nacional es una empresa con fines de lucro. Las personas solo pueden acceder a la atención de la salud si cuentan con un seguro privado. Las propuestas para ofrecer atención asequible (como el llamado “Obamacare”, el Medicaid e incluso el Medicare) se encuentran permanentemente amenazados por políticos interesados el estatus quo. Existen organizaciones no gubernamentales sin fines de lucro, que ofrecen servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento.