Brasil


Oficialmente, el país se denomina República Federativa del Brasil, está ubicado en América del Sur, comprendiendo la mitad oriental del subcontinente y algunos grupos de pequeñas islas en el océano Atlántico. Su capital es Brasilia y es el quinto país más grande del mundo, con una superficie equivalente al 47 % del territorio sudamericano.

Su sistema de gobierno se rige a través de una República Federal Presidencial. Asimismo, su idioma oficial es el portugués, aunque el censo de 2010 contabilizó 305 etnias indígenas que hablan 274 lenguas diferentes.

Se destaca por su gran riqueza en fauna, vegetación y ecosistemas, especialmente por la selva amazónica, que cubre 3,6 millones de km² del territorio. Gracias a esta biodiversidad, es uno de los países con más especies de animales en el mundo.

En cuanto a su economía, de acuerdo con el Banco Mundial, entre los años 2003 y 2014 experimentó una fase de progreso económico y social, en la que más de 29 millones de personas salieron de la pobreza y la desigualdad disminuyó significativamente. Sin embargo, desde 2015 el ritmo de reducción de la pobreza y la desigualdad se estancó, atravesando posteriormente un período de fuerte recesión.

Actualmente, su población es de 210,1 millones de personas, según datos de la Encuesta Nacional de Muestra Continua de Hogares 2018, compuesta por el 48,3% de hombres y el 51, 7% de mujeres.


De acuerdo con información provista por el GGB (Grupo Gay de Bahía) y el sitio Who Homophobia Killed Today, cada 20 horas una persona LGBTI+ es asesinada o se suicida en Brasil, víctima de lgbtifobia. En el 2018, el 45,5% de estas personas eran hombres homosexuales, 39% personas transgénero, 12,4% mujeres lesbianas y 1,9 mujeres bisexuales.

A pesar de estas cifras alarmantes, que sitúan al Brasil como uno de los países donde más se cometen crímenes de odio contra personas LGBTI+, el gobierno actual ha estado deshaciendo algunas políticas muy importantes para la comunidad, por ejemplo, eliminando el Consejo Nacional LGBTI, suprimiendo inversiones y debilitando iniciativas.

No obstante, la población LGBTI+ cuenta con la garantía de algunos derechos fundamentales promulgados por el Tribunal Federal Supremo (STF) y algunos decretos de gobiernos ejecutivos anteriores, tales como:

· El derecho al matrimonio civil igualitario, de acuerdo con la Resolución N° 175 del Consejo Nacional de Justicia, del 14 de mayo de 2013.

· El derecho a la adopción por parte de parejas del mismo sexo sin discriminación, en marzo de 2015 por la Corte Suprema.

· La autorización a las personas Trans para cambiar de nombre y género en los documentos de registro, sin la necesidad de cirugía o asesoramiento psicológico, promulgada en agosto de 2018 por la Corte Suprema.

· La criminalización de la lgbtifobia (homofobia y transfobia) equiparada con el racismo, por parte de la Corte Suprema, en junio de 2019.

Algunos decretos presidenciales también otorgan ciertos derechos a la población LGBTI+, tales como:

· El derecho de los nombres sociales de las personas transgénero en las escuelas de Brasil, promulgado en enero de 2018 por el Ministerio de Educación.

· La Política Nacional de Salud Integral LGBTI + del Ministerio de Salud, promulgada en diciembre de 2011.


Según una encuesta solicitada por el Ministerio de Salud de Brasil en 2018, los casos de VIH entre jóvenes homosexuales de 15 a 19 años se han triplicado en 10 años, mientras que entre los jóvenes de 20 a 24 años se han duplicado. El resultado general entre los hombres homosexuales fue del 18,4% (un promedio de 1 de 5).

El estudio menciona, además, una serie de razones tras la creciente incidencia del VIH en el país. Una de ellas es la eliminación de las campañas de prevención dirigidas al público gay. Asimismo, la pérdida de fondos de organizaciones no gubernamentales, que provocó el cierre de varias de ellas. En la esfera pública, se han fortalecido los grupos conservadores, con las bancadas denominadas "bala, buey y biblia", situación que socava la inclusión de temas sobre sexualidad y género en la agenda, y reduce el apoyo a políticas dirigidas al universo gay.

Por otra parte, los prejuicios hacia las personas que viven con el VIH / Sida en Brasil siguen siendo muy altos, siempre vinculados a estereotipos del pasado y a la falta de información sobre el progreso del tratamiento.

Igualmente, la adherencia al tratamiento enfrenta varias barreras, inclusive prejuicios internalizados, por ejemplo, cuando una persona descubre que es portadora del virus y se encuentra en una situación de vulnerabilidad, ya sea social o psicológica.

En cuanto a la legislación existente, se menciona la Ley Federal 12.984/2014, que prohíbe la discriminación contra las personas con VIH o Sida, incluso con penas de hasta 4 años de prisión.

A pesar de la preocupante situación de la epidemia en poblaciones clave, particularmente en hombres gay y HSH, Brasil cuenta con algunas políticas de prevención avanzadas, como la distribución de PEP, PREP, condones masculinos y femeninos y pruebas rápidas de VIH.

Los principales desafíos son que estas políticas de prevención pública alcancen a todo el territorio nacional, especialmente a poblaciones clave que a menudo no alcanzan, debido a la falta de campañas específicas que han ido disminuyendo cada vez más, a causa del prejuicio y fundamentalismo.

Finalmente, el tratamiento del VIH / Sida en Brasil es gratuito, a través del Sistema Único de Salud para todas las personas. También se garantiza el acceso al mismo con el propósito de lograr que las personas sean indetectables.


Toni Reis

Alianza Nacional LGBTI

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Lucas Siqueira

Grupo Dignidade

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